Aplicaciones de membranas flexibles de alta resistencia para estabilización de taludes de la autopista Barranca Larga – ventanilla.
Cliente: Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnica A. C.
CDMX 2024 – XXXII Reunión Nacional de Ingeniería Geotécnica.
El proyecto de estabilización de taludes de la autopista Barranca Larga–Ventanilla, en el estado de Oaxaca, abordó condiciones geotécnicas de alta complejidad derivadas de un trazado montañoso, grandes alturas de corte y una notable diversidad litológica. Estas características generaron problemas de estabilidad en varios tramos, haciendo necesaria la implantación de soluciones avanzadas capaces de garantizar la seguridad, durabilidad y funcionalidad de la infraestructura viaria.
La solución adoptada se basó en sistemas flexibles de estabilización compuestos por anclajes al terreno combinados con membranas continuas de alambre de acero de alta resistencia y baja deformación estructural. Estos sistemas permiten contener el material potencialmente inestable, transmitiendo los esfuerzos generados por el empuje del terreno hacia zonas estables del macizo, al tiempo que se controla el desplazamiento del talud mediante una presión estabilizadora uniforme.
El diseño de los sistemas se realizó a partir de modelos físico-matemáticos que permiten definir de forma precisa los niveles de soporte requeridos, expresados en kN/m², así como los desplazamientos admisibles de la membrana en condiciones de servicio. En función de cada problemática geotécnica específica, se establecieron distintos niveles de soporte —15, 25 y 30 kN/m²— ajustando la tipología de anclajes, su separación y los elementos de refuerzo horizontal para lograr un comportamiento estructural equilibrado del conjunto.
Las zonas más verticalizadas y de mayor inestabilidad se reforzaron mediante sistemas flexibles con mallas de alta resistencia tipo 3STUTOR, instaladas según un modelo unidireccional con cables de refuerzo horizontales. En áreas con presencia de suelos de alteración o materiales sueltos, estas soluciones se combinaron con geomantos y, puntualmente, con concreto proyectado, permitiendo un control eficaz de la erosión sin comprometer la permeabilidad del sistema.
El resultado fue una solución de estabilización adaptable a las distintas condiciones del terreno, con bajo impacto visual y ambiental, que facilitó el drenaje natural del talud, redujo los tiempos de ejecución y optimizó los costes constructivos. La aplicación de estos sistemas permitió garantizar la estabilidad a largo plazo de los taludes, ofreciendo una respuesta técnica eficaz para infraestructuras viarias desarrolladas en entornos geotécnicamente exigentes.

